Las cosas siempre suceden por algo y por alguien.

El primer lehendakari


No fueron tiempos fáciles. Todo era en blanco y negro. El negro de la guerra, de la intolerancia. El negro del exilio y el destierro. Oscuridad ante la que pudo brillar una luz con nombre de emprendedor, futbolista, alcalde y, por supuesto, lehendakari. El lehendakari José Antonio Agirre.

Y no, no era buen momento para soñadores ni visionarios. Sin embargo, fue su momento. Diálogo en vez de violencia. Consenso en vez de enfrentamiento. Palabras en vez de balas. Valores en vez de bombas. La palabra como arma, cargada con la valentía que sólo tienen los que se atreven a cambiar algo.